Las mujeres echan crema a sus hijos y punto.
Y si damos un paso más, a sus maridos cuando son como un tercer hijo o cuando su narcisismo necesita sentirse públicamente un súper hombre, príncipe y mimado con una hembra a su servicio. Y más si estás en segunda vuelta, por lo menos.
Nunca lo he hablado con ninguna amiga, pero creo que entre nosotras nos parecen seres absolutamente retrasados (literalmente, sin ofensas ni malos entendidos) los que lo necesitan y nosotras cuando nos metemos, voluntariamente, en estas lides.
Por qué nos metemos en esos berenjenales, otra veta se abriría.
Me parece tan impúdico como dar de comer en la boca a alguien de más de 40 años sin que tenga una parálisis cerebral o una tetraplejia
Pero el caso es que me parece un pre aviso tan importante que nos cegamos a ver de los pilares que marcarán la relación, que a partir de ahí, ya será todo culpa nuestra.
Verdaderamente muchas veces nos hace falta un hervor.
Si eso va unido en el varón a encremar a pasar de 55, intentar marcar abdominales cuando la naturaleza no te los ya dado y no bíceps transportando incunables, y una pulserita fina de fibras naturales, que no nobles, que la realidad nos llame tonta a la cara y además serlo, es todo uno.
PD: Podemos añadir bañador QuickSilver (sin intención ninguna se hacer Surf), chanclas de pala y termo de agua fría de 1 litro (con aproximaciones, la mayoría fingidas cada tres minutos), que al final la hidratación es fundamental.
«Que ya voy teniendo edad de cuidarme, aunque parezca increíble»
Feliz verano.